Tres años más tarde, las autoridades lo localizaron. El juez lo declaró en desacato y envió a Thompson a prisión por negarse a cooperar en la recuperación de 500 monedas que faltaban del botín. Él ha sostenido que las monedas de oro eran monedas conmemorativas conocidas como reacuñaciones —fundidas a partir de un lingote del barco y prensadas utilizando una máquina del siglo XIX de la Casa de la Moneda de San Francisco— y parte de su porción del pago. Entregó las monedas a un fideicomisario en Belice alrededor de 2009, y ha dicho en repetidas ocasiones que no tiene idea de dónde están.
https://www.nytimes.com/es/2026/03/13/e ... s-oro.html
UN SALUDO
