El caso es que no hace mucho, comiendo un excelente embutido de una conocida marca castellano-leonesa, me encontré en la etiqueta con el retrato de Cervantes, pero no cualquiera, sino uno muy parecido con el que están acuñadas las monedas de 10,20 y 50 céntimos de euro de España.
Y lo más curioso del caso, es lo de la R de registrada.

